Perfiles: Sonia Vargas

"Es entender que el cuerpo es arte, que hay otras formas de verlo,  hay que re-evaluarnos desde el arte. Reeducarnos,"

"Todos los cuerpos son tan bonitos, tan diferentes unos de otros, todos cuentan historias diferentes"

                              Maquillaje y peinado: Olga Uribe Quintero; Fotografía: Andrés Carmona Velez
Mi nombre es Sonia Vargas, y creo que lo mejor que nos puede pasar en la vida, es   tener una familia.
Nací en Medellín, en la Unidad de Salud Intermedia del Barrio  Castilla. Soy la número tres de cinco hijos. Fuimos tres hombres y dos mujeres, recuerdo que cuando era niña quería ser hija única, me caían muy mal por temporadas mis hermanos, lo normal de la rivalidad entre hermanos en una familia numerosa.
Al pasar el tiempo me he dado cuenta que mis hermanos son una maravillosa compañía de vida. 
A mi papá lo recuerdo amoroso, pendiente, cuidador, en tanto que  mi mamá, poco afectiva y cruda cuando hablaba, desde siempre la he visto con un  temperamento fuerte. Pienso que es un escudo, porque en el fondo ella es una persona sensible. Ahora trato de escucharla, de mover su punto de encaje, de que no siempre viva lo mismo, a veces funciona.
Estudie en la  institución Educativa Santa Juana De Lestonac, un colegio de monjas, en el barrio Pedregal, desde grado preescolar hasta terminar la secundaria. Siempre quise cambiar de colegio, pero mis papás eran un poco reacios a que cambiara de espacio, existían muchos temores por el contexto de violencia barrial y de ciudad.
Cuando ingresabamos a los grados décimo y once teníamos que ir al CAS, lugar donde llegaban muchos estudiantes de varios  colegios, para  pues allá se   hacía toda la parte técnica.  Fue  nuestro primer acercamientos con los chicos. Fue difícil adaptarme por las prevenciones, los temores o de repente las ganas de saber mucho. En fin, ahí conocí  personas que fueron muy importantes desde el arte para mí.


Siempre me ha gustado dibujar; recuerdo de niña viendo las caricaturas, los sábados y domingos dibujaba y dibujaba, en y con todo lo que se atravesara. ¡En los cuadernos, en los que me sobraban de años anteriores, con lapiceros, con lápices con lo que encontrara! En la adolescencia me enfoque en el diseño de modas, en los figurines, en los cuerpos humanos, !me encantaba! Mis papás decían, que era una pérdida de tiempo, que del arte no se puede vivir, eso decían.
Quise estudiar lo que mi alma me dictaba, pero digamos que mis temores a ser independiente y buscar los medios para hacerlo por mi cuenta, me  limitaron y retrasaron el proceso.
De igual manera seguí haciendo lo que me gusta, pintando. Quería estudiar en la Universidad Artes Plásticas, Y fue un rotundo No, por parte de mi papá. Él tenía la concepción de que el arte es para quien no tiene visión en la vida, para drogadictos, para gente no le interesa nada, y me dijo: !Ni se le ocurra, yo a usted no le voy a pagar esa carrera! Entonces decidí estudiar  Licenciatura en lengua castellana, en la Universidad de Antioquia, inicie y me fui desencantando; no era lo que yo quería.

En la universidad conocí a Andrés, mi compañero de vida. Él ha leído bastante, ha experimentado mucho, eso me llamó  la atención. Además que me animo a enfocarme por completo hacia el arte. Yo, iba en quinto semestre de LIcenciatura.  Me dije: ¡que nota! esto es lo que yo quiero! Me enamore de él y de su arte.


Andres me dijo, muéstrame lo que haces, recuerdo que  yo le lleve los cuadernos y me dijo: tienes que darle más valor a tu obra, Pintar en otros soportes para que perdure, fui conociendo, aprendiendo la historia del arte, en definitiva Andrés, ha sido mi compañero y maestro.


Después de estar saliendo con él un año- y en mi casa a nadie lo conocía, es más ni siquiera sabían que existía- cuando de repente… quedo embarazada; yo solo pensaba, ¿cómo voy a decirle a mis papás? ¡me van a matar!

Andrés me decía, si me toca ir a hablar con los padres, pues vamos y hablamos. Él me dijo, la decisión es tuya,  es tu cuerpo, tu vida, yo voy a respetarla, yo te apoyo en lo que decidas, yo quisiera que tuviéramos el hijo, pero es tu cuerpo tu decisión final y eres tu quien decide.


                                                                                                        Fotografía: Andrés Carmona

Igual yo también quería ser madre, estuve pensándolo mucho, porque no tenía idea de que iba a hacer con mi vida. Cuando contamos que estábamos embarazados, eso fue un problema para ambas familias, estábamos muy jóvenes, no habíamos terminado las carreras universitarias, y de que íbamos a vivir? 


Empezamos a hacer vida desde el arte, tratar de vivir de él, aunque inicialmente no teníamos apoyo de nuestras familias. Nos decían que buscáramos un trabajo de verdad, que nos diera dinero.
Eso lo que decian las familas, pero nosotros dos nos concentrabamos solo en nuestro proyecto de vida. Debería ser innovador, que no fuera tan común. Pero a la par que se sueña tambien hay que resolver el día a día. Empezamos a hacer cuadros y a rifarlos y claro al principio chévere, pero después… cada mes rifando un cuadro?, si te compran un mes al mes siguiente ya la gente no tiene plata. Yo vendía las boletas y Ándres pintaba.

Teniamos un amigo  que hacia cuadros de combate, los llamábamos así, porque eran los cuadros que no se pagaban bien, se hacen en serie, pero por volumen de repente nos daba para vivir, y decidimos trabajar con él. Nos encargaban los cuadros de las negras con la bandeja sobre la cabeza, esos que estuvieron muy de moda, los trípticos, las siluetas alargadas, los paisajes; nuestra casa se volvió un taller, eran cuadros por todos lados. Y nos empezaron a comprarnos más barato, ya no era rentable. Dijimos, ¿y ahora que vamos a hacer? Abrimos entonces un taller de artesanías,¿que no hicimos? muchas cosas!


Mi familia respeta ahora nuestro proyecto de vida como artistas. Ven que si se puede vivir del arte, ahora siento que mi familia esta muy orgullosa de nuestro proceso.
Hemos sido dedicados al arte, es un asunto de ser para el arte. Rico estar creando, sacando proyectos, a eso nos dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo, disfrutando el mundo a partir del arte.
Samuel (nuestrohijo),siempre ha estado con nosotros en los procesos y ahora es una artista también. Le gusta estar en la escena y pintar.

En estos ires y venires, un día conocimos a Isabel García, yo estoy muy agradecida con esta hermosa mujer, ella se alió con nosotros y con un grupo de artistas de la comuna 4, para crear un proyecto que se llamaba Kanos lajum -semilla cósmica- para ese entonces, estábamos con todo ese cuento de la cosmogonía Maya. Allí nace el performance, Isabel era nuestra modelo, nosotros pintábamos sobre su cuerpo, así inició, Kanos lajum lo que es ahora Cromorama.
Cromorama Colectivo:
A principios del 2006 con un grupo de estudiantes de diferentes ramas de las artes y las humanidades, nos reunirnos en torno a la creación artística multidisciplinaria. Algunos de ellos aún nos acompañan.
Cromorama, nace de la unificación de las diferentes artes, Música, escénica, teatro, todo en una misma fusión, en una línea sin diferenciar, porque estábamos cansados de que la academia nos separara, los músicos allá, los escénicos acá, ¿y porque separados? porque no en una misma línea? Si el final  todo es arte.
En mayo del año 2006, se realizó el lanzamiento del Colectivo Artístico Cromorama en dos fases, la primera en la antigua Sala Enrique Buenaventura del Teatro el Tablado, la segunda en Café Amadis.
Celebramos la partida de muchos de ellos en busca de otros proyectos profesionales o de vida, celebramos así mismo el regreso de los que en su ir y venir  ocasionalmente nos acompañan en los proceso de creación; al igual que la continua llegada de nuevos artistas. No podemos dejar de lamentar la partida de quienes por acción de la violencia  sin sentido, en la que nos hemos sumergido en este país , nos han dejado.
Han pasado  los años y seguimos agradeciendo a estos artistas, a los espacios y entidades que nos ayudaron en ese empujón inicial.

Nuestro proceso con mujeres. Isabel García fue el contacto, ella fue quien me llevo a espacios de mujeres, me llevo a conocer otras dinámicas, a verme desde otras perspectivas, otros espacios, que me abrieron la visión.
En ese proceso conozco a Juliana Correa y con ella a Piedad Morales, su compañera, que fueron las impulsadoras y creadoras de Carnavalenguas de Mujeres; entre ellas hay una mujer muy importante para mi, que es Kelly, quien fue una impulsadora de mi hacer desde el maquillaje; ella me invita hacer un taller en Carnavalenguas, eso me genero fuerza y convicción. Ahí arranca todo ese devenir con mujeres.
Y bueno, nos vamos puliendo en el hacer, en trabajar el maquillaje en los cuerpos, en sentir que es un proceso de sanación. El permitir que ese lienzo sea visto por otros. No es un proceso sencillo, requiere de practica y aprendizaje constante.


Alicia y la serpiente en el país del color. Body paint, Sonia Vargas,Andrés Carmona;
fotografia Andrés Corsario fotografia
¿Cómo asumir que todos los lienzos vivos son Y sienten diferente? 
Cuando comencé a pintar a Isabel García, yo me asombraba de la facilidad de ella para desnudarse sin importarle quien la viera, tan relajada, y fui entendiendo los procesos de cada cuerpo. Ella nos decía: no puedo estar mucho tiempo de pie, por ejemplo, y es eso, yo me puedo quedar pintando sin parar de un día para otro, pero un lienzo vivo no va a resistir, debe parar para seguir siendo ser humano, fiel a sus necesidades. Se cansa, necesita comer, ir al baño; pensar que es un lienzo viviente, efímero también, porque tengo muy poco tiempo para pintarlo, hacer algo con lo que se sienta identificada y luego desaparece, tanto esfuerzo para que se vaya con la ducha. Pero no es un momento efímero, porque igual lo acompañamos de lo visual, del registro grabado y fotografico, para que perdure. Lo bonito, lo que da  más satisfacción, es ese momento histórico para las personas, esa experiencia de ser lienzo. Esa experiencia a mi particularmente me alimenta.


Maternidad


He conocido infinitos cuerpos y todos los cuerpos son tan bonitos, tan diferentes unos de otros, todos cuentan historias diferentes unas de otras. Imaginemos que todos cumplieran con los mismos cánones establecidos de belleza, seria súper maluco, unos cuerpos sin historia.
Y hay una empieza a reconocerse en el cuerpo de la otra, a entender que somos territorios de historia. El cuerpo cuenta completamente todo, cada pliegue, cada línea, cada curva, esa historia particular y única.Trabajar por ejmplo con mujeres víctimas, violentadas, tiradas completamente por el suelo; llegamos y les decimos te voy a maquillar, y nos pasó por ejemplo en Roldanillo Valle, en el museo Rayo, que una mujer nos dice: “ que tal ,en la vida yo me voy a desnudar” y después de maquillarle el rostro fue tomando confianza y dijo, !ah bueno, pues me quito la blusa! y ese me quito la blusa, ese proceso de desinhibición es hermoso. Se transforman en otras personas, es un proceso muy bonito, después son súper agradecidas.
Solo el cortar con la cotidianidad es demasiado; es jugar a otra dinamica, es permitirme ser otra persona, meterse en otro rol, nos encanta escuchar luego la experiencia de las mujeres de cómo vivieron ese proceso de maquillaje. Escucharles decir que nunca habían sido tocadas en un u otro lugar con un pincel, son esas sensaciones que quedaran para su historia. Sentir el roce del pincel, decir que no recuerdan esa sensibilidad.

Por ejemplo, las mujeres que hemos tenido hijos, que tenemos la historia de la maternidad marcada en el cuerpo y que para muchas es complejo por la sociedad de consumo, las estrías, las grasas acumuladas en el cuerpo, es vernos de otra manera, con una mirada amorosa, es un recordatorio de vida. Es llegar al punto que las mujeres puedan entender que sus cuerpos son hermosos, que no tiene que enfocarse en lo que otros digan; el concepto de fealdad hay que reevaluarlo, entender los cambios y querer nuestros cuerpos.
Las marcas corporales todas son diferentes, porque tenemos historias de vida diferentes. No sé porque nos metimos en la película de que tenemos que ser perfectos y aquí cabe la pregunta: ¿qué es ser perfectos? 
Ser perfecto para mi, es ser cotidiano.
Todas somos diferentes.
Cuando llega una persona que no es artista, al momento de iniciar el maquillaje, se previene, hay que tengo las tetas muy caídas, hay es que tengo un gordito, esto o aquello.
Les decimos, eso no es importante, es entender que el cuerpo es arte y que hay otras formas de verlo que hay que reevaluarnos desde el arte, reeducarnos.
Desde el momento que dedicamos nuestras vidas al arte, tuvimos claro que era lo que queríamos, y los momentos se fueron dando, yo creo que es eso enfocarse y saber qué es lo que quiero y lo que voy a conseguir.

Simplemente los acontecimientos van fluyendo, hay momentos muy dificiles porque ser independiente y vivir del arte es todo un reto; pero con persistencia y dedicación es posible.

Llevamos doce años como Cromorama,Y puedo concluir que El arte puede ser visto y llevado a cualquier lugar, más aún a los cuerpos, por ese lado es muy chévere.


                            !Nos encanta escuchar las historias de los lienzos!




Este es el resultado de mi palabreo con la bella Sonia Vargas, en la plazoleta central de Las Torres. Gracias por abrirme  tu alma, gracias por el delicioso café.
Con amor, Elena L

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