PERFILES:María Victoria Cano


“La música que me acompaña desde la  cuna, la llevo en mi cuerpo, en mis vestidos y en mis  zapatillas que huelen a festival!                                                    

                                                                   Me llamo María victoria y Nací con ritmo y sabor.


                                                                                 
      
Desde niña  me apasionaba todo lo que me produjera ruido. 
A los siete años un fuerte sonar en mi cuerpo, de los pies hasta la cabeza, me hizo vibrar. Le pedí  entonces a mamá que colocara en mi cabello las flores de batatilla que crecían en el solar de la casa, yo era una niña  extrovertida, empecé a  cantar. El micrófono era el molinillo con que batíamos el chocolate; la canción  era:


♪ ♫  Yo me llamo cumbia. Yo soy la reina por donde voy…  ♪ ♫



 Luego que mamá le cuenta a una vecina las hazañas de su pequeña hija Victoria, la vecina -doña Elvira- le dice: “Présteme la niña, para que vaya a mi casa y nos baile que vamos a formar un grupito de danzas”

 Mamá me concedió formar parte de la familia de artistas, pero se notaba en ella como una negación de que yo fuera bailarina.
Crecí bailando y cantando con la familia Lopera Atehortúa.
Una mañana,  llegó al barrio un joven  llamado: Albeiro Roldan Penagos. Yo hacía parte del grupo llamado Herencia Folclórica, dirigido por Javier -un joven con talento-.
 Albeiro Roldan  quiso vernos en acción, entonces bailamos para él.
Albeiro argumentó: les cuento que yo deseo montar el mejor ballet del mundo. Todos sin dudarlo  creímos en él.

Tuvimos un proceso lento pero con buenos frutos. Comenzamos a viajar haciendo correrías por todos los pueblos del suroeste. Luchábamos con las uñas; pasábamos noches enteras, pegando canutillos y lentejuelas en los vestidos, que luciríamos luego en las presentaciones. Hacíamos tertulias y vendíamos comidas para salir adelante con el sueño de Albeiro, que era también el nuestro.




Llegó el  día. Nuestro lanzamiento como Ballet Folclórico de Antioquia. Teatro Pablo Tobón Uribe, me otorgaron el honor de ser La primera cantante que tuvo el Ballet Folclórico De Antioquia, interpretando La verdolaga, de Toto la momposina.
¡Llegó la hora de triunfar!  Albeiro, consiguió un dinero, el cual le permitió comprar una casa en Prado centro, la misma que  fue pagando, poco a poco.
Luego, se despierta en mí un profundo interés por aprender a interpretar instrumentos, como la tambora, maracas, guasa alegre, entre otros. Estudié técnica vocal, expresióncorporal y aun así, era una empírica de la danza
.

Viajaba mucho, me apoyaba en mi fuerza y alegría.

En el año 2007, viajé a Francia, un regalo de mi amigo y fundador del Ballet Folclórico De Antioquia, Albeiro Roldan y  la gerente del Ballet: Zuleima Asprilla. Allí estuve en un festival de danza internacional, fue una grandiosa experiencia.
En el año 2008 se me presentó la oportunidad de hacer mis estudios en danza folclórica y expresión corporal, fue un proceso muy bello. Me lo disfrute, aprendí y viví lo mejor de este proceso.
Me gradué en danza folclórica y expresión corporal.
Continúo  transmitiendo a través del baile el lenguaje perfecto que es el del cuerpo. Cuando bailo me transporto a un mundo donde estoy sola con mi amor, que es el baile. Con mi pareja, que es la música.

 ! Cierro los ojos y digo! ! Gracias Dios, por permitirme ser tan feliz, por permitir expresar con mi cuerpo, todo lo que siento en mi alma!




                                                                    Entre los grandes amores de mi vida están:
   La Danza, El Vino, un buen lenguaje y servir a la humanidad, especialmente a la mujer                                                                                             víctima de maltrato y abandono.

Ete es el resultado de mi palabreo con Maria Victoria,en el Jardín Botanico, con Hora 13 Noticias.
con amor:Elena L






Buenos Aires

Colaboración, Silvia Vásquez.   Brillan los pétalos de una flor pesada al amanecer. Unas cuadras más al fondo, el río marrón acaricia las or...