LLUEVE, LLUEVE Y... LLUEVE



Cuando llueve como ayer, como hoy; podría hacerme un ovillo en la cama y desear que se evapore mi dolor articular.

De pie en el balcón miro inundarse la sala.

Me tomo un café, el agua sigue llenando la sala, se forma una charca. Necesito una barca.

Hay una vela azul encendida, Escucho música de la alhambra.

Llueve con más fuerza, mis dolores articulares van en aumento

Ahora el agua ha apagado la azulada vela , golpea la puerta,desciende por las paredes

Se filtra por cada fisura. Por cada rincón. Moja la cama.

Toca a la puerta un hermoso mulato de ojos pardos  “doñita necesita que le baje la basura”-
pregunta-  Por poco lloro frente a esos ojos.

Sí-  respondo-¿a cómo el piso? Son nueve, haga cuentas. Y llueve.

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Buenos Aires

Colaboración, Silvia Vásquez.   Brillan los pétalos de una flor pesada al amanecer. Unas cuadras más al fondo, el río marrón acaricia las or...